Nuevos espacios para seguir construyendo futuro en Nakuru
- fundacionmarianaal
- 2 mar
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El proyecto que desarrollamos en Nakuru (Kenia) continúa creciendo. Durante los últimos meses hemos dado un nuevo paso en el Street Children Rehabilitation Centre, un proyecto que acompaña a niños y niñas en situación de calle o en contextos de especial vulnerabilidad en los barrios de RaceCourse y Kaptembwo.
Esta nueva etapa, correspondiente a la Fase 3 del proyecto, ha permitido seguir mejorando y equipando los dos espacios desde los que trabajamos: el Centro Mwangaza y el Centro St. Francis.
En Mwangaza hemos centrado buena parte del esfuerzo en algo especialmente importante: preparar un hogar que pueda comenzar a acoger progresivamente a niñas que viven o pasan gran parte de su tiempo en la calle y que se encuentran expuestas a situaciones de violencia, explotación y desprotección.

Para hacerlo posible, se ha equipado el espacio con el mobiliario necesario para la vida cotidiana: literas, colchones, armarios, mesas de estudio y otros elementos destinados al descanso, al estudio y a la convivencia.
También se ha instalado un extractor en la cocina, mejorando las condiciones de un espacio fundamental en el día a día del centro.
El hogar está ya preparado. La acogida de las niñas no ha comenzado todavía, sino que se irá realizando progresivamente a partir de ahora. Para nosotros, este paso es especialmente significativo: disponer de un lugar adecuado y seguro es la condición imprescindible para poder empezar a ofrecerles una alternativa real a la calle.
En St. Francis, por su parte, se ha equipado una nueva aula que permitirá atender simultáneamente a 25 niños y niñas y seguir reforzando uno de los principales objetivos del proyecto: facilitar su incorporación o reincorporación a la educación formal.

La Fase 3 ha permitido también incorporar equipamiento informático para uso compartido entre ambos centros, facilitando el trabajo educativo, la coordinación y el seguimiento de los niños y niñas participantes.
Pero el impacto del proyecto no termina dentro de los centros. Siempre que ha sido posible, la fabricación, adquisición y montaje del mobiliario se ha realizado recurriendo a artesanos, profesionales, talleres y pequeñas empresas de Nakuru. De esta manera, los recursos destinados al proyecto revierten también en la propia comunidad, generan trabajo e ingresos para familias de la zona y fortalecen la economía local.
Es una forma de entender la cooperación que intenta sumar oportunidades: mejorar las condiciones de vida de los niños y niñas y, al mismo tiempo, contar con las capacidades y los recursos de la comunidad en la que se desarrolla el proyecto.
Actualmente, alrededor de 120 niños y niñas de entre 6 y 15 años participan directamente en el proyecto. A ellos se suman sus familias y comunidades, por lo que estimamos que el impacto indirecto alcanza a más de 480 personas.

Esta Fase 3 supone un nuevo avance dentro de un proyecto que se construye progresivamente. No se trata únicamente de incorporar mobiliario o mejorar instalaciones. Cada aula que se equipa, cada espacio que se acondiciona y, especialmente, cada lugar seguro que conseguimos crear amplía las posibilidades de acompañar a niños y niñas que necesitan una oportunidad diferente.

El proyecto «Equipamiento en Street Children Rehabilitation Centre (Fase 3)» ha sido financiado por la Diputación Provincial de Huesca, con la colaboración de Acción Solidaria Aragonesa (ASA) y la Fundación Mariana Allsopp, y se desarrolla en Nakuru junto a las Hermanas Trinitarias responsables de los centros Mwangaza y St. Francis.




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